Caso
Nuestro primer cliente fuimos nosotros
Un estudio de branding, web, SEO y CRO que abre sin un solo caso publicado tiene un problema evidente: la web es la única prueba. Así que la tratamos como un encargo.
El encargo
Demostrar criterio en diez segundos
Tres trabajos, en este orden: probar juicio de diseño ante una dirección con prisa, captar la intención de búsqueda en cuatro páginas de servicio y cualificar antes de la primera llamada.
Punto de partida
Un nombre, un dominio previsto, una paleta de tres colores y una idea: la singularidad crea preferencia, la preferencia crea negocio. Ningún cliente publicable, ningún testimonio, ninguna cifra.
Restricción
Nada inventado. Ni logotipos de clientes, ni contadores, ni fotografía de banco, ni un equipo que todavía no se puede presentar. La web tenía que ser la prueba sin fingir ninguna otra.
Público
Dirección general y marketing de empresas mid-market y corporativas, casi siempre B2B. Gente que decide con poco tiempo y desconfía de las agencias que prometen.
La decisión
Somos lo que queda cuando se cae lo intercambiable
La posición del estudio no es «hacemos las cuatro cosas». Es que las cuatro son una: la misma materia en cuatro estados. Eso deja fuera a quien quiere sólo una web rápida, y ese es el precio de la posición. Lo publicamos en la home como criterios de encaje.
El símbolo
Dos sólidos que nunca se tocan
Una U compacta y gruesa con un corte vertical a la derecha del eje. No es una U rota: son dos objetos, y el hueco entre ellos es lo que hace que la forma sea nuestra.
Construcción
Dos círculos concéntricos, el interior diez unidades más alto que el exterior. Esa diferencia es lo que impide que el cuenco se lea como un trazo uniforme.
El hueco
Cuarenta unidades de ochocientas cuatro, a la derecha del centro. Separa el flanco del cuenco: dos masas distintas, no dos mitades simétricas.
Terminales
Planos, sin redondear. La forma es un objeto cortado, no una letra dibujada.
Comprobación
El trazado vectorial se contrastó píxel a píxel con el original: la diferencia es el borde suavizado y nada más.
La voz
Una display con carácter y una sans que se lee
Dos rondas de tipografía. En la primera, serifs de alto contraste y grotescas neutras; en la segunda, siete geométricas. La pareja que quedó no se ha vuelto a cambiar.
Clash Display · 600
Aa
Ser una opción
Ser la elegida
Satoshi · 400 y 500
Todo lo que se lee va en Satoshi. Una display con aperturas cerradas y remates planos convierte un párrafo en un muro; el texto necesita una sans que desaparezca.
- Displayhasta 7rem · 0,92 · −0,03em
- Texto1,0625rem · 1,6
- Medida72 caracteres por línea
El sistema
Tres colores, una forma, cuatro estados
El blanco domina; la tinta lee y estructura; el rosa es una señal, nunca un fondo. Y la U aparece en un estado distinto por disciplina — un sistema, no cuatro ilustraciones.
Base
#FFFFFF
Tinta
#19191B
Rosa Unica
#F88DCF
Estrategia y branding
Diseño y desarrollo web
SEO estratégico
CRO y optimización
La web
Seis iteraciones del hero
La página que estás viendo no salió a la primera. Estas son las versiones reales por las que pasó, y lo que se decidió en cada una.

Iteración 2
Grotesca neutra, barra de navegación y la U antigua — redondeada, de un solo trazo — asomando por el borde. Correcta y anónima: la web de cualquier estudio.

Iteración 3
La U crece hasta salirse del encuadre y el objeto por fin tiene presencia. La tipografía sigue sin ser la voz, y la U sigue siendo la antigua.

Iteración 4
Titular en negra, más pesado, y el CTA junto al subtítulo. La frase «Ser una opción. Ser la elegida» ya estaba; aquí se decide que se queda.

Iteración 5
Prueba con una serif de alto contraste. Elegante y equivocada: hablaba de editorial, no de un estudio que construye.

Iteración 6
Clash Display. Aquí apareció la voz: geométrica, cerrada, con presencia. Satoshi para leer. La pareja no volvió a cambiar.

Versión actual
El escenario, la franja base con las cuatro disciplinas, el símbolo corregido a dos sólidos y la nav como píldora flotante.
Lo que queda
El resultado es esta página
No hay cifras que enseñar de un caso que es el propio estudio, y no las inventaremos. Lo que se puede afirmar está a la vista: una posición que deja cosas fuera, un símbolo que no es una letra, una voz que no es la de al lado y una web que dice todo esto sin fingir lo que todavía no tiene.
Es el mismo proceso que aplicamos a un cliente. Las cuatro capas son las mismas; la diferencia es que aquí no hubo nadie a quien convencer de la renuncia.
